Cierro el episodio del plagio Yaya-De Lara. No había más por decir frente a lo evidente. Si se publica es por lo grave de la amenaza que -relacionada claramente con el asunto- se hace a la pintora Lizet Ocampo. Quede pues, como un público y preventivo testimonio frente al engaño y la prepotencia.

I. Envidia de cangrejo (los antecedentes aquí)
A través de un comunicado que circula en Facebook y de una entrevista concedida a TV Azteca, el representante de Karla de Lara ha insistido en que la obra presentada en el Salón de Octubre no es un plagio, pasando, en el mismo párrafo o en el mismo monólogo, de una actitud supuestamente tolerante al ninguneo clasista y a pedir que, en nombre de la “gran trayectoria” de su también esposa, se le haga una especie de absolución por el desliz con la obra de Yan Yaya. Es envidia de “cangrejos” y “pseudoartistas”, insiste. En su muro de Facebook, el representante de De Lara publica una foto que describe muy bien su actitud, enmarcada por el sexenio que ya se conoce como del Mirreynato: una imagen con el logotipo del PRI y la leyenda “Soy priístia, entiendo tu envidia”. Dicen los cronistas que con estos pincelazos se pintan de cuerpo entero los personajes.

La tragicómica defensa que los representantes hacen del cuadro y de la obra de De Lara se resume al ninguneo clasista, a la soberbia y a los cero argumentos. Pueden consultarse algunos de los comentarios en los links al final del texto, porque no tiene caso incluir aquí un debate de tan ínfimo nivel argumentativo. Por lo demás, cada quien puede corroborar el inconsciente y maltrecho mea culpa que sale a flote cuando la propia Karla de Lara nos anuncia de su nuevo cuadro en un video para DCHIC: el cuadro, dice, que es el retrato de una “campesina”. Una campesina con rastas, habría que aclararle. En la misma entrevista menciona que el cuadro participará en el Salón de Octubre, “un concurso muy fuerte que se hace en Jalisco” (tras el descubrimiento del plagio ya no lo consideraron así), pero extrañamente no menciona que se trate de un “homenaje”, copia o “apropiación” de un cuadro de Yan Yaya. No deja de ser anormal su declaración, y es que por pudor y prudencia los artistas no hablan de concursos en los que puede que les vaya muy bien… o puede que ni sean seleccionados. No lo hace un artista novel ¿Por qué lo haría alguien que supuestamente expone en las mejores galerías del mundo, arriesgándose a no ganar nada en un concurso donde igual participan esos a los que los De Lara llaman “pseudo-artistas”? A menos que se tenga la seguridad de un cierto y decente triunfo no veo cómo justificar la posibilidad de evidenciarse frente a una selección o no de su obra.

Hay poquísimo margen para creerles, incluso cuando insisten en la entrevista para TV Azteca, que se le entregó al jurado una nota aclaratoria indicando que la obra presentada era un homenaje “justificado y planeado”. Cualquiera sabe que estas “notas aclaratorias” no existen y que son tan absurdas que romperían con las reglas de igualdad y justicia de cualquier concurso.

El tufillo de intolerancia que toma la defensa, de clasismo, desdén, y violencia no tiene justificación alguna: a esto, ya de por sí grave, hay que agregar el vergonzoso caso de las amenazas en contra de la pintora Lizet Ocampo… El texto es de una vulgaridad ejemplar, y valga decir que se trata de amenazas condimentadas con violencia sexual y de género. Las amenazas pueden consultarse aquí: https://www.facebook.com/photo.php?v=10201788681254912

amenazas

Centremos nuevamente el asunto que los representantes han tratado de dispersar por terrenos ilógicos: el asunto es que la señora De Lara presentó una obra plagiada a la artista china Yan Yaya para participar en el Salón de Octubre, el asunto es que en su propia galería existe al menos otro plagio y al menos un video en donde la misma De Lara anuncia su participación en el Salón de Octubre, anticipa la obra, la describe, y jamás menciona que se trate de una reproducción (homenaje, apropiación) del cuadro de Yan Yaya. El asunto es que la autora y sus dos representantes se rasgan las vestiduras defendiendo lo indefendible con argumentos que sólo han servido para evidenciarlos. El asunto es que los organizadores siguen sin dar la cara y que el citado cuadro sigue expuesto en el muro principal del Salón de Octubre. El asunto es que la comunidad de artistas plásticos de Guadalajara respalda, unánimemente, que se trata de un plagio, mientras los representantes insisten en que todo es obra de la envidia de “cangrejos” sin éxito… Vamos: que mil millones de chinos ven en esto un asunto de plagio, sólo los De Lara y los organizadores no lo ven, o nos quieren hacer creer que no lo ven. El asunto es que la soberbia y la prepotencia han invadido el terreno de los fallidos argumentos y en torno al caso hay ya, al menos, un caso grave, gravísimo, de amenazas con un tinte -por si faltaba- sexual y de género (sin que sepamos quiénes son los autores, pero evidentemente relacionado con el asunto). Hemos pasado del legítimo caso de una persona que maquila cuadros al caso de insistir y persistir en un engaño; engaño que en entrevistas delata sus imposturas sin grandes esfuerzos.

II. No es el único plagio
Como algunos usuarios de Facebook lo han comentado y el propio pintor, José Luis Malo, ha podido constatarlo en situ: la obra Deja Vu está hecha sobre una reproducción: se trata de que la obra de Yan Yaya está debajo, y De Lara -si es que en verdad fue ella y no un artesano contratado- sólo rellenó sobre los trazos de la reproducción digital, igual que hacen los niños de preescolar cuando llenan planillas de dibujos en los que a cada número corresponde un color. Pero no se trata del único plagio: en la galería de su sitio puede observarse un rostro de Frida Kahlo que es idéntico al del ilustrador ruso Alexey Kurbatov. La obra de éste puede verse en:
http://artrock2006.blogspot.mx/2011/02/illustrations-by-alexey-kurbatov.html

Mientras que la copia de De Lara (así como su inconsistente obra) la encontramos tanto en su galería como en Facebook. En la misma se aprecian retratos “pop hiperrealistas” a personajes públicos como Alejandro Fernández y Aristóteles Sandoval, actual gobernador priísta de Jalisco. Está de más un debate sobre el “apropiacionismo”.
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=592346407496612&set=pb.155926784471912.-2207520000.1383024741.&type=3&theater

plagio_delara_alexey_kurbatov

 

III. Silencio institucional

Escribí hace unos años que el silencio es también un amoroso discurso, y descubro ahora que es también un recurso que los políticos y servidores públicos usan para hacer como que no pasa nada cuando el escándalo se les viene encima, apegados a la idea de que lo que no se dice no existe (lo que no está en Google no existe, me dijo alguien. Con tan mala suerte que el cuadro de Yan Yaya sí estaba); una inversión de la política a la Joseph Goebbels que no parece derivada de las decisiones personales, toda vez que los organizadores han callado de un modo institucional. No sólo no hubo una postura pública e inmediata de los organizadores sino que, con un misterio inexplicable, descubrimos que para la prensa escrita (con excepción de Mural y un par de columnas de opinión en El Informador) el evento y su escándalo posterior pasaron desapercibidos. Se necesita de mucha inocencia para creer que estas omisiones fueron casualidades; imposible creer que la prensa local pasara por alto el suceso de pintura (desacreditado, eso sí) más importante de la ciudad. Se requiere de mucha necedad para defender que se pase por alto el Salón de Octubre de cada año pero no omitan las minucias diarias en el auditorio de las Fiestas. Ni siquiera deberíamos de preocuparnos por explicarlo: se trata, a todas luces, de omisiones muy voluntarias. Y cualquiera lo sabe, que en la prensa la voluntad es un paso que se da siempre con huarache. La pregunta del millón es ¿Dónde han estado los responsables del Salón de Octubre todo este tiempo? En particular es indispensable una postura de la Dirección de Artes Visuales de la Secretaría de Cultura y de los responsables del Festival Cultural de las Fiestas de Octubre, quienes, en la omisión, son los responsables, junto con la autora, del vergonzoso episodio del plagio Yaya-De Lara que mantiene en el marasmo al citado Salón.

Con la misma curiosidad me sigo preguntando en dónde está la indignación de los artistas plásticos que han visto cómo uno de sus pocos espacios se van cerrando por el escándalo, sin organizarse para exigir que cese la postura tan “flexible” de los organizadores frente a los engaños cada vez más comunes. ¿Qué hace falta para que las comunidades artísticas se organicen y dejen de lado su sectarismo? Los autores seleccionados en el Salón de Octubre 2013 no han tenido la contundencia de un José Luis Malo (quien renunció a sus reconocimientos de años anteriores) para retirar sus obras y manifestar así su desacuerdo en cobijar a la obra espuria. De Lara no pierde gran cosa con el escándalo, si bien ganará en publicidad frente a su mercado, por demás bien definido en los almacenes “de prestigio”, pero los verdaderos artistas están presenciando la muerte del Salón de Octubre sin que se note algún intento de organización para rescatar un espacio que les pertenece.

Retazos:

Aquí no hay amenazas:

 

Aquí sí hay amenazas:

https://www.facebook.com/photo.php?v=10201788681254912amenazas

 

Entrevista de TV Azteca con el representante de De Lara:

 

Entrevista a Karla de Lara en el programa DCHIC, donde anuncia la obra Deja Vu, pero omite mencionar que se trata de una copia al cuadro de Yan Yaya. Aquí el Salón de Octubre les parece, todavía, muy reconocido:

Comentarios de Alejandra del Río, representante de De Lara, en Twitter. Salvo algunos dudosos chistes, no encontramos una explicación al plagio:
https://twitter.com/ARTNOWMexico

 

***FIN DEL ASUNTO***